En todo el mundo la sauna es conocida como uno de las mejores maneras de relajarse. Hoy día se pueden encontrar saunas en casi todos los países pero nunca igual que en Finlandia donde hay unos 1,6 millones de saunas, aproximadamente una para cada tres habitantes. Las paredes interiores de una sauna siempre son de madera, que es la única materia natural que no acaba demasiado caliente con temperaturas muy altas.

La manera perfecta para refrescarse después de la sauna es ir a nadar. Muchas veces las saunas en el campo están construidas cerca de aguas. En invierno cuando los lagos están cubiertos de hielo a veces se hace un boquete en el hielo en el que las personas muy entusiastas pueden darse un chapuzón.

Para los finlandeses la sauna siempre ha sido muy importante. Tiene una historia larga en Finlandia; hace al menos mil años y hasta el siglo diecinueve la sauna todavía sirvió tanto como hospital y sala de maternidad como sala de baño. El protocolo exigía restricción social, si no completamente silencio, durante el baño de sauna. La sauna era tan sagrada como la iglesia por causa del enlace con nacimiento, salud y aguas que simbolizan afirmación de la vida.

El Efecto del calor

Las altas temperaturas ralentizan los impulsos sensitivos provocando una agradable relajación que alivia el estrés. La inclusión en la sauna de aceites con acción terapéutica (mentol o eucalipto) permite actuar positivamente en el sistema respiratorio.