La hidroterapia es el proceso terapéutico que trata el cuerpo con agua a diferentes temperaturas El agua es fuente de vida y también fuente de salud. Conocidas desde la antigüedad sus virtudes terapéuticas, hoy la hidroterapia sigue su desarrollo para mejorar dolencias óseas, musculares o circulatorias y para otro tipo de trastornos, como la ansiedad, el estrés y el agotamiento psíquico. Pocas terapias pueden presumir de una historia tan larga como la hidroterapia. Dentro de la hidroterapia la ducha es un elemento fundamental.

Hay muchos tipos de ducha. Se puede elegir entre una ducha circular (se proyecta agua termal en todo el cuerpo dándole un masaje profundo de pies a cabeza); una ducha escocesa (se caracteriza porque la temperatura se va alternando: fría-caliente); una ducha horizontal (la persona se tumba en una camilla y el agua le cae encima); una ducha Kneipp (se reciben chorros de agua a diferentes presiones y temperaturas); una ducha submarina (estando en el interior de una bañera se reciben chorros a presión); una ducha de vapor (se reciben chorro de vapor); etc.